La música tiene la capacidad de comunicarse con nosotros hasta lo más profundo de nuestro cerebro, aunque los efectos benéficos del canto por ejemplo recién comienzan a estudiarse, muchos médicos afirman que puede ayudar a curar muchos males y nos recomiendan cantar con regularidad, para mantener alegre el alma y como hoy sabemos, la forma en que uno se siente emocionalmente, es trasmitida a nuestro cuerpo, por tanto si la escuchamos o la cultivamos evitaremos enfermarnos y tendremos una vida más satisfactoria. ¡Qué no le gusta el canto!, porque no lo haces bien...¡no te preocupes, tú salud y bienestar están primero! Canta, canta aunque sea en tu sesión de baño, o escucha temas instrumentales o sonidos de la naturaleza.


Aunque los efectos benéficos del canto recién comienzan a estudiarse, un número cada vez mayor de médicos afirma que puede ayudar a curar muchos males y los especialistas recomiendan cantar con regularidad.
Gertraud Berka-Schmid, psicoterapeuta y profesora de la Universidad de Música y Arte de Viena, señala que investigaciones recientes indican la necesidad de que el canto sea recomendado, e incluso recetado, por lo médicos.
La especialista critica la privación del canto ejercida por algunos padres y maestros, ya que prohibirles a los niños cantar es privarlos de su capacidad de personificación, de hacerse persona. Además, se coarta su vitalidad y la posibilidad de vivir la experiencia del sonido.
La psicoterapeuta define cantar como la respiración estructurada que explica el efecto fisiológico de la respiración profunda, abdominal. Al cantar, dicha respiración se mantiene y, según la médica, se convierte en un masaje para el intestino y en un alivio para el corazón.
Dado que esa respiración suministra aire a los pulmones permite impulsar y favorecer la circulación sanguínea, mejorando al mismo tiempo la concentración y memoria.
Al reforzar la actividad de los nervios parasimpáticos, el canto compensa la actividad nerviosa simpática del organismo y proporciona tranquilidad, lo cual es una cura fundamental para los males que se viven hoy en día tan asociados a la vida agitada y el estrés contemporáneo.
También, favoreciendo la relajación se refuerzan las defensas del organismo para que el cuerpo refuerce sus capacidades de auto sanación y pueda resolver trastornos de sueño, enfermedades circulatorias y el síndrome “burn out” o “estar quemado”.
El canto, además de ser una de las formas más antiguas de expresión del ser humano, permite descargar energías malignas y decirle adiós al estrés que si, por el contrario, quedara contenido en el organismo favorecería el desarrollo de enfermedades.
En mi opinión cualquier actividad artística o recreativa en la cual nosotros podamos mostrar nuestras habilidades y liberar nuestras dotes de artista contribuye favorablemente para la salud. Además constituye una buena forma de alejarnos de los problemas cotidianos y de las presiones de la vida.
La música nos acompaña desde nuestro nacimiento hasta la muerte, yo por ejemplo quiero al momento de morir escuchar una hermosa melodía para poder partir de este mundo. La música nos lleva a distintas situaciones de nuestra vida: niñez, juventud, madurez, etc.
Los griegos tenían claro que la música era importante y era ésta una de las cuatro ciencias (aritmética, astronomía, geometría y música) en que se organizaba la educación en las polis griegas, ellos sabían que había que cultivarla para mejorar física y espiritualmente. En la actualidad, la música no es valorada como un camino para la mejora personal. Con el paso del tiempo ha ido perdiendo esta cualidad para ser considerada, casi exclusivamente, como una manera más de entretenimiento. Educación musical Otro de los grandes beneficios que aporta la música al niño tiene que ver con el desarrollo de la creatividad y del potencial cognitivo. Aprender a tocar un instrumento es un reto que permite al niño experimentar, descubrir, valorar o desarrollar nuevas formas de ver e interpretar la realidad que le rodea y de la cual es protagonista principal.

Música y emociones
Que la música es una fuente de emociones es algo que ya no se oculta. Desde la más tierna infancia respondemos a los estímulos musicales que se nos presentan. Aún más, es algo científicamente demostrado que los niños gestantes presentan una mayor actividad física y mental cuando su madre escucha música. Son muchas las melodías y canciones que escucharemos durante toda nuestra vida, pero no todas nos producirán las mismas emociones.
Sea como sea, será nuestra propia trayectoria vital la que nos permitirá construir un mundo de emociones a partir de la música que escuchemos. Podemos ayudar a elaborar ese mundo de emociones muy fácilmente. Basta con que nos concentremos en las emociones que esa canción o melodía nos hace sentir y clasificarla en nuestra mente según la sensación que nos produce.
Este tema de Diego Torres y GianMarco para la película peruana El Delfín me encanta...habla de dar cambios...de volver empezar...¡Escuchen!




















